lunes, 21 de mayo de 2012

Ruta 66...Capitulo V (Oklahoma City - Amarillo)


                                        Camino a Texas, donde todo es más; más grande, más alto, más pesado, más gordo, más importante, más…tejano. Todavía en el estado de Oklahoma, a media hora de la ciudad de Oklahoma City (que aburrimiento de ciudad) nos acercamos a Fuerte Reno. Fue construido en el año 1875 para proteger las 5 tribus más pacíficas de los indios de norteamerica: los Cherokee, los Chickasaw, los Choctaw, los Creek y los Seminole. Todas ellas mantenían buenas relaciones con los vecinos de la zona y adoptaron bastantes de las costumbres de los colonizadores. Hasta 1949 pertenecía a la Caballería de los EE.UU., aunque hoy forma parte del Departamento de Agricultura y funciona como laboratorio de investigación y desarrollo de pastizales. Como curiosidad se puede destacar el uso del fuerte como lugar para la detención de prisioneros alemanes en la II Guerra Mundial. El fuerte en si está bien mantenido, existe un museo en uno de los edificios y merece la pena curiosear por ahí.

seguíamos la histórica 66

típica granja americana...

...con la típica camioneta

Fuerte Reno - casa de los oficiales

Fuerte Reno - cuartel de los soldados

                                       A media hora de Fuerte Reno paramos en Bridgeport, una pequeña aldea abandonada no hace mucho tiempo, aunque con un aspecto que seguro que si hubiéramos pasado de algún fantasma hubiera aparecido por ahí. Salvo la Iglesia, que parece que es utilizada de vez en cuando, el resto de la aldea esta desierto; casas con los cristales sucios y rotos, bicicletas abandonadas, viejos coches y furgonetas cubiertos por vegetación y… ni un alma. Sería una localidad fantástica para alguna película de miedo y es un sitio atractivo para tomar algunas fotos con motivos sorprendentes e interesantes.

Bridgeport - ciudad fantasma

parece que la iglesia se esta usando de vez en cuando

casas abandonadas

se puede grabar una película de horror

                                       Antes de cruzar la frontera del estado de Texas paramos en la ciudad de Elk. Ahí se encuentra un precioso museo: The National Route 66 Museum. Excelente, esta es la palabra. Todo en perfectas condiciones. El museo lo componen edificios enteros, casas particulares, estación de tren, oficina de correos, la casa de la opera, la consulta del dentista, diferentes talleres, una gasolinera y muchísimos artefactos, utensilios y objetos donados por los ciudadanos de la ciudad y los alrededores. La verdad es que fue uno de los mejores y más coquetos visitados hasta entonces. Después de pasar casi dos horas recorriendo las distintas instalaciones, nos dirigimos hasta nuestro destino final del día pasando la señal que nos daba la bienvenida al estado de Texas. 

Museo de la Ruta 66 en la ciudad de Elk

gasolinera de los 50

los surtidores de antaños

no podía faltar un coche de los de antes (Lincoln) en perfecto estado 

edificio de correos y la opera

estación original de Elk

Welcome to Texas

                                        Y como no podía ser de otra manera, empezó lo más: más camiones y más grandes, las rectas…que parece que el diseñador de las carreteras no tenía otro instrumento de trabajo que una regla y un lápiz, y seguramente ambas cosas eran muuuy grandes. Rectas sin fin de vez en cuando interrumpidas por alguna que otra colina. En la carretera empezamos a cruzarnos cada vez más con algo que antes ya habíamos visto pero de forma  más esporádica: auténticas casas sobre ruedas. Algo parecido a auto caravanas pero en plan bestia. Grandes autobuses convertidos en casas, con toda clase de comodidades, que extienden sus laterales cuando paran para quedarse en algún sitio y que convierten su interior en un salón con cerca de 15 m², además de dormitorio, cocina, baño y una despensa. Pero esto no es todo, detrás llevan remolcado un todo terreno de grandes dimensiones y éste encima, lleva una moto de gran cilindrada, o una moto de agua o un quad. Es impresionante. Y no son pocos, centenares de ellos si no miles hemos pasado a lo largo de nuestro viaje. Nos explicaron que algunos viven así, desplazándose de un lugar a otro, buscando donde hay una mejor oportunidad de trabajo. Otros, mayoritariamente los jubilados, vendieron sus casas y cruzan el país entero de norte a sur y de este a oeste, conociendo cada rincón del mismo y en fin, otros que se van de largas vacaciones. Claro que la gasolina  es un 50% más barata que aquí y los salarios son el doble.  Así yo también quiero... Además la red de carreteras, campings y facilidades para este tipo de desplazamientos hace que haya mucha gente que practique este forma de vida.  

Shamrock - típica torre de presion, estan presentes en todos los pueblos

no hace falta preguntar por la dirección - aquí siempre todo es recto

camiones...

...y mas camiones

auténticas casas sobre ruedas       
                                      Por fin llegamos a Amarillo. Es una ciudad muy curiosa. Su calle principal de unos 25 km de largo forma parte de la carretera Interestatal I40. A ambos lados encontramos toda clase de comercios, negocios, hoteles, restaurantes, iglesias, pero no hay ninguna casa residencial. Toda la zona con viviendas se encuentra  alejada de la calle principal. También más alejado se encuentra el centro administrativo de la ciudad. La vida en Amarillo fluye alrededor de la I40. Apenas dejamos nuestro equipaje en el hotel nos dirigimos al Cañón de Palo Duro, a unos 50 km. de Amarillo. Siendo en Texas es evidente que tenía que ser grande, el segundo más grande de Estados Unidos, solamente superado por el Gran Cañón. Más de 193 km. de largo, 10 km. de ancho y hasta 304 m. de profundidad. Tremendo, de verdad. Ahí empecé a hacerme una idea de cómo sería su hermano mayor, el del Rio Colorado en Arizona. El cañón incluye capas de rocas de múltiples colores y aunque el día no era de los más luminosos, se apreciaban claramente, gracias a su dramática topografía, los distintos colores de cada una de ellas. Diferentes formaciones de rocas como El Faro o La Falda Española son verdaderamente espectaculares. Por el camino nos topamos con un bisonte, autentico, vivo, pastando tranquilamente muy cerca de la carretera y que nos obsequió con una mirada indiferente, pasando de nosotros totalmente. Mejor.      
Cañon del Palo Duro

La Falda Española

bisonte americano

una llanura, 10 Cadillac semienterrados...y un frío impresionante

Cadillac Ranch


P.D.
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